La gestión de organizaciones es llevada adelante por personas,
lo que supone sumar al elemento “racional” las ineludibles emociones y
percepciones. Bienvenido sea reconocerlas; en caso contrario estaríamos
hablando de máquinas.
El análisis que sigue pretende aportar una perspectiva que
contribuya a superar las dificultades que, día a día, se presentan en la
gestión de las Oficinas Fiscales del Poder Judicial.
Cualquier diseño organizacional conceptual, como el que se
expresará, tiene sentido si le da las razones a la praxis, de manera que supere
la simple idoneidad de quienes la llevan adelante, con los fundamentos y el
método profesionales que exige. Significa que el diseño y las acciones
encuentren la congruencia suficiente, de manera tal que el primero le dé el soporte
necesario a la práctica cotidiana.
La complejidad de las actividades del Ministerio Público
Fiscal del Chubut, desde la puesta en vigencia del Código Procesal Penal (noviembre
de 2006), ha estado y está en pleno vigor. Lo seguirá estando, ya que “las organizaciones son una realidad compleja,
por los cambios imprevistos en su contexto, la diversidad interna y las consecuencias
disfuncionales de las propias decisiones directivas. Una realidad donde coexisten
la razón y la sinrazón, el orden y el desorden, la objetividad y la
subjetividad, la competencia y la colaboración”.
El proceso de administración de casos, cuando una reforma
procesal penal pasa de un sistema inquisitivo a uno acusatorio, tiene que:
1. Estandarizarse,
normalizarse con criterios que permitan racionalizar los recursos humanos y
materiales en las oficinas fiscales;
2. Sistematizarse
y agilizarse por medios digitalizados;
3. Fortalecerse
el área de investigaciones;
4. Alcanzar
los mejores criterios para la toma de decisiones; y
5. Ampliar
la red de relaciones institucionales.
Mientras se trabaja simultáneamente con todos estos asuntos,
surgirán a diario realidades imprevistas, que demandarán soluciones concretas e
inmediatas. También, se encontrarán muros difíciles de superar, sobre todo con
aquellas prácticas no adecuadas a la lógica procesal acusatoria.
Ello nos muestra que en gestión de organizaciones, estas
realidades hacen a la normalidad y hablan de la importancia de caminar con
determinación. Con un norte señalado, con un objetivo que permita anticipar el
lugar a llegar y que coincida, cuando lo alcance, con el que se imagina. No es
“magia”; no hay “llave en mano”.
Sumadas las estrategias nos darán el cómo hacerlo. En el MPF
del Chubut, la normalización, la estandarización de los procesos de
administración de casos, se alcanza a partir de criterios consensuados y el uso
de software de gestión, consolidando las oficinas fiscales a modo de diseño
único. Permite la regulación y el control de gestión comparado entre oficinas.
§ Inventariar y priorizar los distintos “casos” en curso
para enfocar la atención y los esfuerzos según un mix de complejidad y tipo de
delito.
§ Documentar los aprendizajes para la solución de los
casos con el fin de establecer las mejores prácticas.
§ Generar una valiosa base de conocimientos mediante
datos relacionados que se vinculan con tres sistemas informáticos:
- Coirón, de
gestión de casos en las oficinas fiscales.
- Luan, de
gestión de personas, víctimas y testigos de delitos.
- Preventivo
Digital, de gestión de denuncias en la Policía.
Además de dos
sistemas externos al MPF:
- Con la oficina
de secuestros, que denominan Centinela
- Con la
oficina judicial, que denominan Skúa, con el fin de alcanzar vínculos
digitalizados automáticos entre solicitudes y audiencias, su gestión y resultados.
§ Identificar nuevas competencias clave para fiscales, funcionarios,
profesionales y administrativos.
§ Buscar permanentemente la unidad de actuación entre el
procurador general y sus fiscales generales, a partir de las situaciones
emergentes, para atender un contexto complejo en cuanto a criminalidad y
evolución del delito.
§ Mantener actualizados los lineamientos básicos de
organización, a partir de su base en las tecnologías informáticas, que
normaliza los procedimientos de administración de casos y personas.
En definitiva, se trata de identificar, clasificar,
jerarquizar, abordar y hacer seguimiento a los problemas y los casos que se
tratan, al adoptarse un enfoque de resolución de los mismos.
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La reforma procesal penal en los Ministerios Públicos Fiscales
El Ministerio Público en la reforma procesal penal de las Américas