Para comenzar, ¿nos podría explicar qué es el Federal
Judicial Center y cuáles son sus funciones?
Russel Wheeler: Sí, puedo tratar de cubrir los elementos
básicos. Es un organismo independiente dentro del Poder Judicial Federal
estadounidense. Es distinto de la Oficina Administrativa
de los Tribunales Federales, pero trabajamos en forma conjunta con el personal de
dicha Oficina. Nuestras oficinas se encuentran exclusiva-mente en Washington y
sólo capa-citamos a los jueces y al personal de apoyo del sistema federal. Los
Estados tienen sus propios organismos de capacitación.
Nuestra misión educativa es principalmente la formación de
los jueces y empleados del sistema judicial federal, una vez que son de-signados.
En otras palabras, nuestros programas no incluyen a los aspirantes a la
magistratura, ni tampoco a los aspirantes a puestos de apoyo. Todos nuestros programas
son voluntarios y sin cargo para los participantes. No tenemos un cuerpo
docente permanente, aunque algunos miembros del personal del Centro imparten
cursos, preparan manuales e intervienen en otras actividades de capacitación.
General-mente, nuestros programas presenciales duran de 3 a 4 días, pero utilizamos
para los empleados muchas formas de capacitación a distancia. No tenemos cursos
largos, o cursos que aborden exclusivamente aspectos jurídicos. En otras
palabras, no somos una escuela de derecho para los jueces. Somos una escuela
para transmitir las destrezas y habilidades que requiere la función judicial,
incluyendo los aspectos de administración judicial, como el manejo de los casos
y el funcionamiento general de los tribunales.
Tenemos, asimismo, como misión especifica, realizar
investigaciones sobre el funcionamiento del sistema. Emprendemos
investigaciones empíricas, por ejemplo, sobre el efecto de los métodos
alternativos de resolución de conflictos o encuestas de opinión entre los
jueces respecto el sistema de imposición de penas. Es importante decir que los
investigadores contribuyen a nuestros programas de capacitación.
La junta directiva del Centro consta de siete jueces, el
director de la
Oficina Administrativa de los Tribunales Federales y el
presidente de la Corte
Suprema. Este último es también el presidente de la Junta. Por ley, la Junta selecciona al director
del Centro y al subdirector, que en este caso soy yo. De los ocho directores,
siete han sido jueces, pero esto no es un requisito.
El Centro se compone de tres “divisiones”: para la
capacitación judicial, la capacitación de los empleados de los tribunales, y
para las investigaciones. Tenemos también oficinas pequeñas para el estudio de
la historia del sistema judicial y para suministrar asistencia e información a
los tribunales de otros países. Permítame agregar, al respecto, que esperamos
poder trabajar en el futuro con el Centro de Estudios de Justicia de las
Américas.
Tenemos actualmente145 empleados para atender a un sistema
judicial de casi 1.600 jueces y 28.000 empleados, la gran mayoría de los cuales
no residen en Washington.
¿A cuánto asciende su presupuesto?
R.W.: Por ley, el Centro recibe sus fondos cada año
directamente del Congreso. En 2001, los fon-dos son US$ 18.7 millones, pero
este monto es menor al presupuesto de hace ocho años. Por ley, también, existe
una “Fundación Centro Judicial Federal,” que recibe donativos para ayudar al
Centro. Desde su creación, en 1988,
ha recibido US$ 4 millones. La Fundación tiene su
propia junta, independiente de la junta y los empleados del Centro y, por
mandato legal, sus miembros no pueden ser jueces. La misión de la junta de la Fundación es determinar
si las personas y las organizaciones que desean entregar donaciones son
convenientes para ese fin. La junta, sin embargo, no tiene ningún poder para
determinar el uso de esos recursos.
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